La FIFA volvió a mover al alza el costo de las entradas para el Mundial 2026 con la aparición de nuevas categorías premium en su sistema de venta. El ajuste llevó algunos boletos hasta los 4,105 dólares para partidos de primera ronda y volvió a encender el debate sobre el acceso de los aficionados al torneo.
El incremento se suma a una política de precios dinámicos que ya había generado críticas entre aficionados, grupos de seguidores y legisladores en Estados Unidos. La discusión no gira solo en torno al costo de las entradas, sino también a la transparencia y a la accesibilidad de una Copa del Mundo que será la más grande de la historia, con 104 partidos en México, Estados Unidos y Canadá.
FIFA incorpora nuevas categorías premium para el Mundial 2026
De acuerdo con reportes publicados este 10 de abril, la FIFA añadió a su portal de venta una categoría llamada “front category” para asientos ubicados en las primeras filas de algunas zonas del estadio. En el caso del partido entre Estados Unidos y Paraguay del 12 de junio en Inglewood, California, el precio máximo de esa nueva categoría llegó a 4,105 dólares.
Ese movimiento representa un nuevo salto frente a los precios que se habían reportado semanas antes. Reuters informó el 4 de marzo que los boletos para el partido inaugural del torneo en el Estadio Azteca iban de 560 a 2,735 dólares, mientras que la fase de grupos se movía entre 100 y 575 dólares en los rangos entonces disponibles.
Boletos delanteros disparan el costo en partidos clave
Además del nuevo “front category 1”, también apareció un segundo nivel premium. Field Level Media reportó que la “front category 2” para el mismo Estados Unidos contra Paraguay alcanzó hasta 2,330 dólares, por encima del techo previo de 2,735 dólares en la categoría 1 regular para partidos de alta demanda.
El ajuste no se limitó a ese encuentro. El mismo reporte indicó que el debut de Canadá ante Bosnia y Herzegovina en Toronto recibió entradas “front category 1” de hasta 3,360 dólares, señal de que la estrategia ya se extendió a otros partidos relevantes del arranque del torneo.
La Final también alcanza cifras históricas
La escalada de precios también llegó al partido por el título. Reuters informó el 25 de marzo que los boletos para la Final en el MetLife Stadium comenzaban en 4,185 dólares, mientras que días después otros reportes señalaron que la FIFA elevó el precio más alto hasta 10,990 dólares.
The Guardian reportó además que la política de precios variables ya había empujado las entradas de la Final por encima de los niveles observados tras el sorteo de diciembre y muy lejos de lo que costó la Final de Qatar 2022. Esa comparación ha alimentado la percepción de que el Mundial 2026 será el más caro para el aficionado común.
El alza de precios reaviva críticas por accesibilidad y transparencia
Reuters documentó en marzo que decenas de legisladores estadounidenses pidieron a la FIFA revisar su esquema de precios, al considerar que la política dinámica convirtió al torneo en una experiencia excluyente. En esa misma cobertura, la agencia explicó que la FIFA usa por primera vez este modelo en una Copa del Mundo, con tarifas que suben o bajan según demanda, inventario y popularidad de cada partido.
Frente a la presión, la FIFA abrió una pequeña bolsa de boletos de 60 dólares, pero Reuters precisó que esas entradas son muy limitadas y están ubicadas en zonas altas y apartadas. Así, aunque existe una opción económica, el grueso de la conversación pública sigue concentrado en el fuerte encarecimiento de los partidos más atractivos del torneo.